07 octubre 2004

OICOR

...Te amaré el día siguiente además




Amar hasta que la última espiga de luz
sea ceniza, amar hasta que el tiempo
se mida por respiraciones cortadas.
Amar hasta hundirnos en la dársena de veneno,
derramado en el lecho de clavos quemados,
Amar hasta que la cabeza caiga en el cesto
bajo el rugido de las mansiones y aposentos,
amar hasta hartar a los contadores de besos,
hasta que el sueño se haga palabra despierta,
amar hasta que las picas se coronen de cabezas,
hasta que la vida sea alquimia del todos,
amar cruzando puentes derruidos,
hasta que el viejo mundo deje de perseguirnos
y regresen de los cementerios sin mapa
todos los que fuimos.
Amar romperse, hasta el hasta que la vida sea
como nosotros la vivimos,
amar
el día siguiente además.

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